Cada niño es diferente, y reacciona distinto, por lo cual, no hay recetas milagrosas para el periodo de adaptación al Jardín, pero sí hay consejos que han preparado expertos para apoyar a la familia en esta situación.
Cualquiera sea la edad de su hijo o hija, ese primer día será una experiencia única para él o ella. El proceso de adaptación varía por múltiples factores. Por ejemplo, si una niña o un niño se siente querido, lo más probable es que se quede contento porque se siente seguro. En cambio, si el niño se siente abandonado, lo más probable es que le cueste mucho más adaptarse, y llore con insistencia los primeros días. También, influye su propia actitud, que se puede contagiar a los niños, los que estarán muy atentos a cualquier muestra de inseguridad o nerviosismo.
Los especialistas recomiendan que el ingreso al Jardín sea un proceso gradual, en el cual:
ANTES DEL PRIMER DÍA
• Comente en familia lo importante y entretenido que es ir al Jardín Infantil y acostumbre al niño poco a poco, a estar separado de la familia, permitiéndole pasar un rato en la casa de otra persona.
• Explique al niño que lo llevará la Jardín, por cuánto tiempo, quién lo irá a dejar y a buscar y a qué hora.
• Visite con anterioridad el Jardín junto a su hijo o hija, a fin de que se familiarice con él y con su educadora.
• Acepte que el inicio del Jardín es una etapa que tensiona la vida familiar, por lo tanto, que debe tener más paciencia con su hijo o hija, por sus llantos, pataletas u otras manifestaciones.
• Tenga presente que el proceso de adaptación es muy importante, que es lento y diferente de un niño a otro. Respete el tiempo y las exigencias de cada niño.
• Comunique a la educadora los gustos y preferencias de su hijo o hija para que, en un principio, los continúen y la adaptación no sea tan difícil.
PRIMER DÍA
• Mantenga el control de la situación. Algunos padres están más o igual de nerviosos que los mismos niños ante la entrada al Jardín Infantil, estresándolos a ellos también. Recuerde que la mayoría de los niños deja de llorar a los pocos minutos. Si usted se muestra tranquilo, es más fácil que su hijo o hija se calme. Si nota que el niño está asustado, acójalo y transmítale seguridad.
• Al despedirse, procure distraerlo, captando su atención con una actividad de su interés, que le permita olvidarse de que usted se va. Además, establezca una conexión con la ida a buscar, por ejemplo, dígale: “Qué hartos cuentos hay aquí, en la tarde me cuentas uno”.
• Váyase rápidamente: dígale que lo quiere y váyase, pero sin escaparse, no decirle adiós puede crear inseguridad en los niños.
• Al ir a buscarlo, recuérdele que usted cumplió con el compromiso de retirarlo y que esto se repetirá los días siguientes y felicítelo por el gran logro que ha tenido.
• Permítale llevar un objeto personal de la casa, que lo consuele cuando se sienta solo o triste.
PRIMERAS SEMANAS
• Cumpla las promesas hechas, sobre esto descansa la confianza que el niño deposita en usted. Evite los atrasos a la hora de ir a buscarlos, los niños lo viven como un verdadero abandono. Mejor es decirle que llegará más tarde e informar a la educadora.
• Mantenga contacto diario con la educadora, para saber cómo se ha ido adaptando su hijo o hija. Recuerde que la adaptación involucra a todos los miembros de la familia y del Jardín, quienes deben apoyarse mutuamente para generar las mejores condiciones para que el niño o niña aprenda, juegue y disfrute de la compañía de los demás niños.
• Al volver a casa no lo interrogue ni presione para que cuente como le fue en el Jardín, esté dispuesto a escuchar lo que en forma espontánea quiera contar.
• No se sorprenda si vuelven a aparecer tensiones al despedirse durante el año. Algunas situaciones como haber estado enfermo en cama, problemas familiares u otras, pueden hacer revivir penas que usted creía ya superadas. Entonces, recuérdele los momentos gratos que pasó en el Jardín, los amigos que hizo y lo mucho que aprendió.
Un aporte de aporte de www.tiendita.cl
