No sólo en el colegio, y de sus profesores, aprenden los niños. Usted debe recordar que los primeros educadores de sus hijos son precisamente los padres, son ellos quienes con sus palabras, gestos y actitudes traspasan valores y hábitos a los menores.
El aprendizaje de los niños inicia en casa, por lo menos hasta los 4 o 5 años son los padres y demás personas cercanas quienes “educan” al menor. En esa etapa ellos tienden a comunicarse a través de los juegos y a conocer la vida mediante objetos que les resulten llamativos.
El trabajo de los padres en esos años es proporcionarle a sus hijos lo necesario para desarrollar su aprendizaje, potenciarlos con actividades cotidianas para que desde pequeños entiendan de qué manera lo que aprenden les va a favorecer en su futuro.
Aprendizaje por asociación
Cuando son pequeñas, las personas aprenden mediante el uso de sus sentidos: tocando, escuchando o saboreando los objetos.
A medida que crecen, además de hablar y caminar, una de las primeras cosas que aprenden son los colores.
Este conocimiento les permite relacionarse desde pequeños con los objetos y los padres incluso usan éstos como etiquetas para señalar a sus hijos las zonas seguras y riesgosas de la casa.
Tras ello se viene el aprendizaje de los números y para ello se pueden utilizar actividades domésticas tan sencillas como ordenar su ropa y sus juguetes.
Involucrar a los pequeños en algunas tareas domésticas mientras se les enseña cosas que pueden parecer básicas, les permite llevar de mejor forma sus primeros acercamientos con la etapa escolar.
Si desde que entiende lo que sus padres le dicen, el pequeño adquiere hábitos de estudio y obediencia, lo que quede para sus profesores será mucho más sencillo.
Antes de ingresar a la etapa preescolar, una manera de potenciar el aprendizaje de sus hijos, es que usted prefiera juguetes educativos, que enseñen colores, objetos y formas a sus pequeños.
