Técnicas para aprovechar mejor el tiempo de estudio

By 30 agosto, 2014abril 3rd, 2026Blog

educacion_niñosMejorar los resultados académicos de sus hijos puede ser una preocupación constante, sobre todo cuando éstos muestran resultados con altos y bajos a lo largo del año.

Mantener la constancia en sus calificaciones es difícil considerando que su vida diaria se ve influenciada por diversos factores que afectan su estado de ánimo y por ende su capacidad de retención y de concentración.

Es por esta razón que respetar las horas de estudio, y buscar la forma de que éstas sean lo más productivas posible, es fundamental para asegurar resultados positivos y con proyección en el tiempo.

Un error común suele ser presentar a los niños el estudio como un castigo o como un acto para hacer feliz a sus padres. De esta forma ellos empiezan a asociarlo de manera negativa y/o a usarlo como moneda de cambio para obtener algún beneficio.

Lo ideal es presentar esto como algo que es parte de su etapa escolar y que le entregará frutos a nivel personal, satisfacción por sus logros académicos y, como valor añadido, le permitirá disfrutar mejor sus momentos de juego y esparcimiento.

Organización: la base para buenos resultados

Las horas de estudio deben ser diarias, dedicar al menos 60 minutos a ello es lo recomendado para obtener buenos resultados. En este tiempo los padres deben mostrarse colaborativos con sus hijos, apoyarlos si éstos no comprenden algo y en ocasiones, por ejemplo cuando noten que ellos saben algo pero no tienen motivación para hacerlo bien, darles sutiles indicios que terminen con el niño encontrado por sí mismo la solución.

Para que el tiempo dedicado al estudio sea bien aprovechado, no es recomendable que los pequeños mezclen demasiadas materias en una misma hora de estudio. Sacar provecho no significa abarcar lo más que se pueda, recuerden que cantidad no implica calidad.

Un alternativa es que se dedique la hora de estudio a la materia que está ocasionando dificultades en el colegio o alguna en la que deberán presentar una prueba o trabajo en un futuro cercano.

Si en los adolescentes no es recomendable estudiar presionado o bajo estrés, en los niños esto es aún peor. Por ello hay que evitar someterlos a tensas horas de estudio justo el día antes de una prueba, no es necesario hacerle ver y sentir que se trata de algo importante.

Si bien el aprendizaje, y las notas son importantes, recuerde que este es algo circunstancial, que un pequeño de enseñanza básica tiene muchos años por delante para perfeccionar conocimientos, y por lo tanto no vale la pena despertar en ellos una carga emocional al respecto.